sábado, junio 24, 2006

Excusas

Este fin de semana hemos desayunado con la sorprendente noticia de que la CIA se dedica a investigar las transacciones bancarias con el beneplácito de los bancos centrales de medio mundo. Sorprendente es que haya salido la noticia, no que lo hagan.. precisemos. Desde el 11-S los Estados Unidos de América, bajo la excusa de su lucha contra el enemigo invisible del terrorismo hacen y deshacen a su antojo.
La comunidad internacional empieza ahora a quejarse con especial desdén de los sucesos que les rodea, mientras media Europa ha consentido que las cárceles volantes de la CIA posaran y reposaran en todos los aeropuertos que el amigo americano le solicitaba.

Cárceles ilegales, vulneraciones de derechos humanos, torturas.. a parte de las ya comentadas investigaciones bancarias, escuchas telefónicas y otras cuestiones de dudosa legalidad son las mayores aportaciones de los Estados Unidos a la lucha contra el terrorismo. Los gobiernos europeos aunque no a semejante escala tampoco se quedan atrás, medidas excepcionales, inserción de cámaras de vigilancia sin regulación alguna o cesión de datos por parte de las aerolineas europeas a todo aquel que se lo solicite siempre y cuando lo haga en nombre de la libertad global y la justicia.

La cesión de derechos es cada vez más aguda en las sociedades de hoy. Pero parece que no nos damos cuenta del alcance de estas cuestiones. El avance paulatino de las mismas reduce el control que tenemos sobre nuestros datos e informaciones referidas hacia nuestra persona como es dónde hemos estado o qué hemos hecho. El que no tiene nada que esconder, no debe temer porque sus datos anden circulando libremente entre multitud de agencias y órganos internacionales o de los distintos países, que no dan explicaciones alguna sobre el tratamiento de dichas informaciones. Esta excusa de que sólo el que algo oculta debe estar en contra es una de las grandes falacias sobre las que se sustentan estas acciones ingerentes en la esfera del ser humano.

Por esa regla de tres, deberíamos permitir registros aleatorios en nuestras casas o centros de trabajo si la autoridad así lo considerase oportuno. Sin mediar la necesidad de la intervención judicial ya que se hace meramente para prevenir aquello a lo que tememos y que las gentes de bien nos encontremos más seguros de que el vecino no es un terrorista camuflado o que esa secretaría tan chillona en verdad no reproduce mensajes en clave para un jefe un poco sordo que la escucha desde el edifico de al lado.
Esto que a día de hoy nos parece impensable no es más que un paso más en la carrera por la seguridad. Si los terroristas no cometen atentados pero consiguen que todo nuestro ordenamiento cambie por su fatal influencia y consiguen que modifiquemos nuestros valores más allá de lógico, sospechando de todos y sin tener en cuenta cómo se gestionan las cosas, quién lo hace y bajo qué parámetros legales, no habrán causado muertos pero habrán conseguido igualmente una victoria.

Los gobiernos tienen el deber de hacer todo aquello que esté en sus manos para evitar ser el blanco de los terroristas pero igualmente tienen el deber para con sus ciudadanos de respetar las reglas del juego, de respetar los valores que sustentan las sociedades en las que vivimos y de no mentir y utilizar la excusa del terrorismo para hacer aquello que les parezca oportuno y evitar así sus responsabilidades. Una sociedad con miedo es más manejable, una sociedad con miedo no pregunta, sólo acepta aquello que le sucede mientras le aseguren que es un avance en su seguridad. Hay que pedir a las autoridades mayor control, más razones y argumentos para todo aquello que hagan y en caso de que no se sigan las normas aquellas responsabilidades que puedan derivar de sus actos. No hay carta blanca y hay que empezar a pensar hasta dónde estamos dispuestos a llegar.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Totalmente cierto...

Hace un par de años cogí de optativa "Derecho informático", donde dimos la "LORTAD" y su sucesora la "LOPD"... (Por cierto, me costó la misma vida aprenderme esas leyes en cuatro meses... fue inhumano :S)

Y te sorprendes de cómo se salta el personal la ley... Vamos que te da hasta miedo de las cosas que se hacen, y de las que pueden hacerse...

Tras la guerra preventiva, mandan tu intimidad a tomar viento, de forma preventiva, por si eres un criminal...

Es como si un policía te detuviera, por si acaso se te ocurre mangar un mechero de un estanco...

Casi como "Minority Report"... antes de que hagas nada, te espiamos, por si las moscas...

Es alucinante...

Saludos.

3:32 p. m.  
Blogger TANIS said...

Efectivamente el desconocimiento que hay hacia las acciones de control y prevención de los gobiernos es increíble. No se trata de ser un paranoíco y pensar que te controlan a través de la vacuna de la varicela. Pero si de meditar quién gestiona y cómo tus datos confidenciales.

La prevención es buena, pero con unos límites. Y actualmente se está saltando la línea sin que nos preocupemos demasiado. Más voces discordantes hacen falta y más información sobre lo que se hace.

P.D. A quién se le ocurre ponerse a estudiar leyes.. desde luego.. XDD

1:21 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Nah, sólo los locos estudian leyes.. :P :P

Es eso, tampoco es decir que las aspirinas en realidad son pequeños GPS's para localizarnos a todos, o algo así... Pero tampoco el consentir, por ejemplo, algo tan aceptado como las publicidades que te envía a casa por correo, diciéndote: "si NO quieres estar en nuestra base de datos, dínoslo y te borramos."

No, perdone, mis datos son míos, y me tienen que pedir permiso para almacenarlos, no para NO almacenarlos...

Y mi intimidad es mía: mis antecedentes penales, historial clínico, tendencia sexual, ideología política... Mis conversaciones telefónicas, correo, mails...

Es un derecho constitucional... aunque últimamente estas cosas como que no importan demasiado...

Me acabo de acordar de otra película que viene al tema: Philadelphia.

1:49 p. m.  

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